JEMA ha desarrollado dos fuentes de alimentación para el reactor experimental europeo de fusión nuclear EFDA-JET (3 de Septiembre de 2004) |
El ITER, el mayor proyecto mundial de investigación, tiene alma vasca, un alma con raíces en Lasarte-Oria, que es donde se sitúa la empresa JEMA. Con tan sólo 70 trabajadores en su plantilla, este grupo, que cumplió el año pasado 50 años de vida, coronó a finales de 2003 su cincuentenario con uno de sus trabajos más ambiciosos, la puesta en marcha de dos fuentes de alimentación, diseñadas y fabricadas en sus instalaciones, para el reactor experimental europeo de fusión nuclear EDFA-JET, ubicado en la localidad de Culham, en el Reino Unido. Este reactor es uno de los equipos a partir de los que se ha definido el ITER, el proyecto internacional experimental de fusión nuclear, cuya ubicación se disputan Francia y Canadá, tras ser rechazada, entre otras, la candidatura española. Las fuentes fueron adjudicadas a JEMA por la Comisión Europea por encargo de la EFDA –Acuerdo Europeo para el Desarrollo de Fusión-, en dura competencia con las grandes multinacionales del sector, como son Siemens, ABB o Alston. “Los más de 25 años de experiencia internacional de JEMA desarrollando equipos de alimentación eléctrica especiales para laboratorios de investigación de física nuclear y de partículas posibilitaron esta adjudicación”, señala Juan Otegi, director de Marketing de la empresa lasartearra. La puesta en marcha de las dos fuentes de alimentación ha sido el colofón a dos años y medio de trabajo, “que ha supuesto una intensa labor de investigación, diseño y construcción de un equipo que se encuentra en la frontera de lo fabricable con las últimas tecnologías disponibles”, explica Otegi. Añade que el principal reto en este tipo de proyectos, que son a la carta, es que no hay precedentes, “Se parte de una serie de tecnologías ya desarrolladas, pero no con esas configuraciones”. El resultado de ese intenso trabajo han sido dos fuentes de alimentación, capaces de generar cada una 20 millones de vatios de potencia –aproximadamente el 10% de la energía producida en la central térmica de Pasaia. Así, como datos llamativos cabe citar que cada fuente ocupa una superficie de aproximadamente 400 m2 y precisó de nueve camiones de transporte especiales para su envío hasta el Reino Unido. Comenta Otegi, que se trata del proyecto más importante desarrollado por la empresa en los últimos diez años, aunque no es el único dentro de esa línea, ya que en 2003 también desarrolló un prototipo de fuente para el experimento LHC, el mayor acelerador de partículas del mundo, actualmente en construcción en el Centro Europeo de Investigación Nuclear, CERN, en Ginebra. “El CERN es un tubo instalado a 100 metros de profundidad dentro de un túnel que tiene 27 kilómetros”, explica el director de Marketing, quien señala que el proyecto tiene previsto ponerse en marcha en 2007.
Fuente: DIARIO VASCO |
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